cuentos
Cuentos perfectos para el momento de ir a dormir. Historias tranquilas cargadas de estrellas, lunas parlantes y paisajes de fantasía que invitan a la calma.


Caperucita roja
Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja

Los 3 cochinitos y el lobo
Había una vez tres cerditos que eran hermanos y se fueron por el mundo a conseguir fortuna. El más grande les dijo a sus hermanos que sería bueno que se pusieran a construir sus propias casas para estar protegidos. A los otros dos les pareció una buena idea, y se pusieron manos a la obra, cada uno construyó su casita.

Patito feo
Érase una bella patita que se casó y al poco tiempo puso muchos huevos. Casi todos eran blancos y perfectos pero uno de ellos era completamente distinto. Poco a poco los cascarones se fueron rompiendo, y el último en salir fue el del huevo distinto. El patito que salió era muy extraño, tenía una cabeza muy grande y unas plumas y picos oscuros.

Pinocho
Geppeto era un excelente carpintero, y una noche, al terminar un gracioso muñeco de madera, se quedó profundamente dormido. Una gran sorpresa aguardaba. ¡Despertó y el muñeco tenía vida! Increíble, por lo que quiso cuidarlo como a un niño: “Te llamaré Pinocho e irás
a la escuela”, le dijo Geppeto.

Piter pan
Todos los niños crecen, excepto uno. No tardan en saber que van a crecer y Wendy lo supo de la siguiente manera. Un día, cuando tenía dos años, estaba jugando en un jardín, arrancó una flor más y corrió hasta su madre con ella.

Libro de la selva
Eranlas siete de una tarde muy calurosa en las colinas de Seeonee cuando Padre Lobo despertó de su descanso diurno, se rascó, bostezó, y estiró las patas, una tras otra, para quitarse la sen
sación de sueño que notaba en las puntas.
